
CHUS MARTIN
EL EQUIPO DE ORO DEL WATERPOLO MUNDIAL
La Olimpiada de Barcelona 92 marcó, sin duda, el despertar de nuestro deporte. A partir de esta cita, nuestros deportistas, que hasta la fecha se presentaban de una forma muy testimonial, pasan a adquirir un papel relevante en el plano mundial. Esta explosión de calidad de nuestro deporte tiene un espacio particularmente notorio y esta notoriedad es de justicia atribuírsela al waterpolo.
El waterpolo español lleva diecisiete años en la cima del concierto mundial, con un palmarés espectacular, hemos dominado olimpiadas y campeonatos del mundo, pero lo más importante es que hemos saltado generaciones de waterpolistas sin descolgarnos de la élite, algo que ningún otro país ha sabido gestionar como nosotros.
El éxito del waterpolo español se basa en todas aquellas personas que han creído en el trabajo de base. Hemos contado con entrenadores que han conducido a nuestros jóvenes por el camino adecuado para poder llegar al más alto rendimiento, mención especial merece Mariano García, aunque sus métodos fueron muy particulares, él fue el forjador de buena parte de nuestros Campeones Olímpicos en Atlanta 96.
En la actualidad Jesús Martín, del C.N. Atlétic Barceloneta, es un entrenador muy concienciado en lo que supone dirigir una escuela de waterpolo con el objetivo de producir jugadores con un nivel igual o mejor al de nuestros actuales campeones. Como él mismo dice, trabajar para los jóvenes es apasionante. Jesús defiende un trabajo de base programado y cuidado al detalle, un trabajo que no deja nada a la improvisación, un trabajo de una exigencia extrema, en definitiva, un trabajo que no tiene nada que envidiar al más exigente programa de rendimiento deportivo.
El milagro del waterpolo español se basa en esa capacidad que tienen nuestros Clubes de amar el trabajo de base, de apostar por un aprendizaje que tenga en cuenta una alta carga pedagógica en los diseños de todas las tareas de los entrenamientos.
El waterpolo es exigencia, en el desarrollo de su práctica se proyectan valores fundamentales como el compromiso, la disciplina, la amistad y el desarrollo de una gran capacidad de trabajo como ninguna otra actividad es capaz de ofrecer.
El formarse en una escuela de waterpolo determina una filosofía de vida, esta orientación puede ser una de las claves que justifique el milagro de tener durante 18 años consecutivos los jugadores más competitivos y ganadores del mundo.

Waterpolo Club es una organización dedicada a la difusion del waterpolo ...


